Los resultados provisionales del piloto suizo SCRIPT muestran que vender cannabis regulado en farmacias no ha empeorado la salud de los consumidores. También reduce parte de la compra en el mercado ilegal y empuja a muchos usuarios hacia formas de consumo potencialmente menos dañinas, como el vapeo. Además, el estudio confirma algo que cualquier grower intuye: el producto de la calle es una lotería de potencias desconocidas y, a veces, de cannabinoides sintéticos.
¿Por qué importa? Porque Suiza está preparando una ley federal sobre el cannabis. Estos datos, obtenidos en condiciones reales, van a pesar mucho en cómo se regulará la venta, cuánto se gravará y qué productos llegarán a los consumidores adultos.
Europa acumula pruebas: más acceso no significa más daño
SCRIPT no es un caso aislado. Varios gobiernos europeos están generando, con metodología científica y fondos públicos, una base de evidencia que apunta en la misma dirección: facilitar el acceso legal al cannabis no dispara los daños a la salud pública.
En Alemania, los informes Ekocan analizan los efectos de la reforma del cannabis. Ekocan es la evaluación oficial que exige la propia ley alemana. Sus datos no han mostrado los perjuicios que los críticos anunciaban. En los Países Bajos, las autoridades han publicado los primeros resultados de su experimento de cannabis para uso adulto. Ese experimento prueba una cadena de suministro legal, desde el cultivo hasta el coffeeshop.
Suiza ha elegido otro camino. En lugar de un marco nacional único, mantiene ocho proyectos piloto regionales, cada uno con un diseño distinto. Uno de ellos incluso prueba la entrega a domicilio. Así, cada piloto responde a preguntas muy concretas: qué ocurre si vendes en farmacias, si vendes en clubes sociales o si aplicas un impuesto alto.
Este mosaico de experimentos permite a los reguladores suizos comparar modelos antes de legislar. Es un lujo que pocos países se han dado. SCRIPT, impulsado por las universidades de Berna y Lucerna junto a las ciudades de Berna, Biel y Lucerna, es uno de los más ambiciosos por su diseño experimental.
Qué es SCRIPT y cómo está diseñado
SCRIPT son las siglas de Safer Cannabis: Research In Pharmacies randomised controlled Trial. Es un ensayo controlado aleatorizado: un estudio en el que los participantes se reparten al azar entre grupos, para que las diferencias observadas puedan atribuirse a la intervención y no a otros factores.
La Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), la autoridad sanitaria suiza que autoriza estos pilotos, lo aprobó en mayo de 2023 entre los cinco primeros proyectos del país. Las ventas arrancaron en mayo de 2024. El objetivo era estudiar durante tres años el impacto sanitario y social de la venta regulada en farmacias. En diciembre de 2025, la OFSP concedió dos años más. Las farmacias venderán hasta el 31 de octubre de 2028 y el estudio terminará a finales de 2029.
El estudio reclutó a 1.177 consumidores adultos que ya fumaban cannabis:
| Ciudad | Participantes | Farmacias |
|---|---|---|
| Berna | 777 | 5 |
| Lucerna | 261 | 3 |
| Biel | 139 | 1 |
| Total | 1.177 | 9 |
Los participantes se dividieron en dos grupos. El grupo de acceso inmediato (588 personas) pudo comprar en farmacia desde el principio. El grupo de control (589 personas) sirve de referencia para comparar y quedó en lista de espera: solo accedió a las farmacias al cabo de seis meses. Los resultados provisionales se presentaron en Berna el lunes 7 de septiembre de 2026.
Farmacia contra mercado negro: ¿cambió el consumo?
La gran pregunta de SCRIPT es qué pasa con el mercado ilegal cuando existe una alternativa legal. La respuesta a los seis meses es matizada, y precisamente por eso resulta creíble.
En los siete días previos a su visita de control de los seis meses, el 75% del grupo con acceso había fumado cannabis. De ese grupo, el 51% se había abastecido en una farmacia del estudio, pero un 40% también había comprado en el mercado ilegal. Muchos participantes combinaban ambas fuentes, a menudo en la misma semana.
En el grupo de control, que solo disponía de suministro ilegal, el consumo semanal fue algo mayor: un 83%. El acceso legal, por tanto, no disparó el consumo. Si acaso, lo moderó ligeramente.
¿Por qué sigue habiendo compras ilegales si hay farmacia? Porque el diseño lo buscaba. Los investigadores fijaron precios deliberadamente más altos que los de la calle para medir cómo influye el precio en el comportamiento del consumidor. Sin esta variable, nadie sabría hasta dónde puede subir un impuesto antes de devolver clientes al mercado negro.
El resultado es un escenario de convivencia: la farmacia gana cuota, pero el mercado ilegal no desaparece cuando es más barato. Es un aviso claro para cualquier legislador que quiera recaudar mucho sin perder el objetivo sanitario.
El vapeo gana terreno cuando el producto es legal
El dato más interesante de SCRIPT quizá no sea cuánto se consume, sino cómo. Los participantes con acceso a farmacia se inclinaron por alternativas a la flor fumada.
Durante esa misma semana, el 27% del grupo con acceso usó un vaporizador. El 24% lo alimentó con producto de farmacia y solo el 5% con producto ilegal. Los productos orales siguieron la misma tendencia, aunque menos marcada: 6% de farmacia frente a 2% de la calle.
| Forma de consumo | Fuente farmacia | Fuente ilegal | Fuente preferida |
|---|---|---|---|
| Vapeo | 24% | 5% | Farmacia |
| Productos orales | 6% | 2% | Farmacia |
| Flor | — | — | Mercado ilegal (precio y potencia) |
La flor fue la única categoría en la que el mercado ilegal siguió mandando, por su menor precio y su mayor potencia. Es lógico: en la calle abunda la flor, pero apenas hay e-líquidos fiables o productos orales con dosis conocidas.
Para el Dr. Reto Auer, director del estudio y responsable de la Unidad de Consumo de Sustancias del Instituto de Atención Primaria de Berna, la conclusión es clara:
«El estudio ha aportado indicios de que el suministro regulado a través de farmacias puede fomentar el cambio hacia formas de consumo potencialmente de menor riesgo».
Dejar la combustión sin dejar el cannabis es harm reduction pura, y los datos sugieren que la oferta legal lo facilita.
Un impuesto simulado para medir el futuro
SCRIPT aplica un impuesto simulado: un recargo que imita el gravamen que tendría una futura ley y que permite estudiar sus efectos antes de aprobarla. Es el más alto de todos los pilotos suizos, entre 3 y 4 francos suizos (CHF) por gramo de flor y resina.
En la práctica supone cerca del 30% del precio de venta en una flor con un 8% de THC. En una resina con un 20% de THC llega casi al 50%. Los investigadores lo comparan con referencias internacionales:
- Québec (Canadá): tipo efectivo combinado de alrededor del 25%.
- Futura regulación suiza: se espera una horquilla del 20% al 40%.
- SCRIPT: del 30% a casi el 50%, según producto y potencia.
Es decir, SCRIPT se sitúa deliberadamente en la parte alta. La razón es práctica: permite observar un nivel impositivo en condiciones reales, algo que normalmente solo se puede medir cuando la ley ya está aprobada y corregirla sale caro.
No todo paga impuesto. Los e-líquidos, extractos líquidos de cannabis para vaporizar, están exentos por razones de reducción de daños. También lo están las tinturas, extractos en base líquida que se toman por vía oral. Su producción es costosa y su biodisponibilidad oral es baja, es decir, el organismo absorbe una proporción pequeña del THC ingerido.
Precios no lineales: la potencia sale más barata por miligramo
SCRIPT usa una estructura de precios no lineal: el precio no sube en proporción al contenido de THC. La flor con un 8% de THC cuesta 10 CHF el gramo y la de un 18% cuesta 13 CHF.
Si haces números, el efecto es curioso. Un gramo al 8% contiene unos 80 mg de THC, así que sale a unos 0,125 CHF por miligramo. Un gramo al 18% contiene unos 180 mg, a unos 0,072 CHF por miligramo. La flor suave es más barata por gramo, pero la potente es más barata por miligramo de THC.
Este diseño permite estudiar cómo eligen los consumidores entre precio y potencia. También permite ver si un precio de entrada bajo atrae hacia variedades menos intensas. Para un regulador, saber si el consumidor compra por gramo o por efecto es clave para diseñar impuestos inteligentes.
El Dr. Auer lo vincula con la protección de los menores:
«Estos resultados confirman la experiencia internacional de que las medidas fiscales sirven como una medida eficaz de protección de la juventud».
El argumento es sencillo: los jóvenes tienen menos poder adquisitivo y son más sensibles al precio. Un impuesto bien calibrado frena su acceso sin castigar tanto al adulto informado. El reto está en no pasarse y empujar a todos de vuelta a la calle.
Cuando los impuestos pagan la atención al consumidor
Lo que recauda SCRIPT no se queda en una caja pública. Financia directamente el acompañamiento de los propios participantes, algo poco habitual en los modelos de venta regulada.
Todos los participantes tienen acceso a un servicio de asesoramiento remunerado. El personal de farmacia ofrece una consulta en la primera recogida de producto. Más adelante puede facturar sesiones adicionales de deshabituación tabáquica, a 30 CHF cada una. Tiene sentido: muchos consumidores mezclan cannabis con tabaco, y dejar la nicotina es uno de los mayores beneficios sanitarios posibles.
El impuesto simulado cubre además:
- Las consultas de asesoramiento en farmacia.
- Las visitas del estudio cada seis meses.
- Los vales que reciben los participantes.
Esto convierte a SCRIPT en el único piloto suizo que remunera a quienes participan. El modelo es circular: el consumidor paga un sobreprecio, y ese dinero vuelve en forma de información, seguimiento sanitario y apoyo.
En Shottas® creemos que este enfoque dice mucho. Un mercado regulado no solo debe vender producto: debe acompañar a quien consume. La información de calidad, igual que una buena genética, marca la diferencia entre un consumo responsable y uno a ciegas.
Qué se vendió en dos años de farmacia
Los datos de ventas de SCRIPT muestran con bastante precisión qué quiere el consumidor cuando tiene opciones legales. En dos años, las nueve farmacias vendieron:
| Producto | Unidades vendidas | Formato |
|---|---|---|
| Flor | 19.515 | 5 g |
| E-líquido | 6.363 | 2 ml |
| Resina | 3.433 | 5 g |
| Tinturas | 814 | 10 ml |
La variedad estrella fue Blue Mint Cookies, con un 18% de THC y 49,2 kg vendidos, por delante de Grapefruit Haze, con un 15%. El consumidor suizo premia la potencia media-alta y los perfiles aromáticos marcados.
El hardware cuenta otra historia. Las farmacias vendieron solo 3 vaporizadores Mighty (399 CHF), 5 Arizer Air Max (259 CHF) y 29 Wolkenkraft Vita (99 CHF). En cambio, despacharon 1.014 e-joints Honey Stick a 19 CHF, que son dispositivos de vapeo desechables con forma de porro. La lección es clara: los productos desechables y baratos funcionaron mucho mejor que el hardware reutilizable caro para acercar a los consumidores al vapeo. Si quieres que alguien deje la combustión, la barrera de entrada tiene que ser baja.
El catálogo de SCRIPT va a crecer. Llegarán más variedades de flor, un aceite de cannabis y, en el futuro, comestibles fabricados según el borrador de la CanPG, el proyecto de ley federal suizo sobre productos de cannabis.
El mercado ilegal bajo el microscopio: potencias a ciegas
Los participantes entregaron 127 muestras ilegales al Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Bern para su análisis: 104 de flor, 21 de resina y 2 de líquidos. Los resultados son un toque de atención para cualquier consumidor.
Nueve muestras contenían cannabinoides sintéticos, sustancias de laboratorio que imitan al THC pero pueden ser mucho más potentes e impredecibles. Siete de esas nueve eran de resina. La flor ilegal promedió un 15% de THC y la resina un 22%, con picos de hasta el 46%. Un e-líquido llegó al 79% de THC.
Lo más revelador es cuánto se equivocan los consumidores. En 69 muestras el participante había estimado antes la potencia. Solo una estimación fue correcta. Veintisiete se quedaron cortas y 41 se pasaron, con errores de hasta 24 puntos porcentuales en ambas direcciones. ¿Te imaginas dosificar sin saber si tu producto tiene un 10% o un 34% de THC?
La compra ilegal es sobre todo social. Primero se compra a amigos y conocidos, luego a un vendedor conocido y, en tercer lugar, se recurre al autocultivo. Un participante lo resumió así:
«Nunca sabes qué agentes de corte lleva ni qué otras sustancias activas. No tener ese miedo vale muchísimo».
Por eso, allí donde el cultivo es legal, conocer la genética que siembras es tu mejor garantía. Saber qué potencia, qué perfil y qué origen tiene tu planta es justo lo que la calle nunca te va a dar.
Seguridad sanitaria y orden público
La otra gran pregunta es si el acceso legal aumenta los problemas de salud o de convivencia. Los primeros datos de SCRIPT no muestran diferencias preocupantes.
En los seis primeros meses, 45 participantes (el 4% del total) comunicaron 51 eventos adversos graves. Un evento adverso grave es un problema de salud relevante, como una hospitalización, que se registra aunque no esté necesariamente causado por la intervención. El reparto fue muy similar entre grupos:
- Grupo con acceso: 26 eventos en 24 personas.
- Grupo de control: 25 eventos en 21 personas.
Los eventos psiquiátricos siguieron la misma línea: 6 eventos en 6 personas del grupo con acceso, frente a 8 eventos en 5 personas del grupo de control. Con muestras tan pequeñas y diferencias mínimas, los investigadores subrayan que todavía no se pueden sacar conclusiones fiables. Lo que sí puede decirse es que no ha aparecido ninguna señal de alarma.
En cuanto al orden público, se sancionó a un participante por revender producto del estudio. No se registró ningún otro incidente relevante para la policía en las nueve farmacias de las tres ciudades.
Hay además un efecto humano que no aparece en las tablas. Varios farmacéuticos contaron que sus prejuicios hacia los consumidores de cannabis se desvanecieron con el trato diario. Uno llegó a decir que ahora están «entre nuestros clientes favoritos».
Datos preliminares, decisiones urgentes
Los investigadores de SCRIPT son transparentes con los límites de su trabajo. Los resultados presentados en Berna en septiembre de 2026 no han pasado todavía la revisión por pares, el proceso en el que otros científicos independientes evalúan un estudio antes de publicarlo. Aun así, decidieron difundirlos.
¿Por qué? Porque, según explican, SCRIPT se sitúa «en la interfaz entre la ciencia y la política, donde los hechos son inciertos, los valores están en disputa y las decisiones son urgentes». Suiza está redactando la CanPG, su futura ley federal sobre productos de cannabis. Esperar a tener todos los datos cerrados podría significar legislar sin ellos.
La ampliación hasta 2028 permitirá ver efectos a más largo plazo: si el consumo de flor fumada sigue bajando, si los participantes abandonan del todo el mercado ilegal y si los nuevos productos cambian los hábitos. El aceite y los futuros comestibles serán un test clave para la vía oral.
Para la comunidad cannábica, el mensaje es potente. La regulación bien diseñada no crea el caos que se pronosticaba. Protege al consumidor, reduce riesgos y da información. Y en la calle, ya lo ves, la potencia es un misterio y la pureza no está garantizada. La calidad y la transparencia no son un capricho: son salud.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el piloto SCRIPT de Suiza?
SCRIPT es un ensayo controlado aleatorizado que estudia la venta regulada de cannabis en farmacias de Berna, Biel y Lucerna. Lo dirigen las universidades de Berna y Lucerna junto a esas tres ciudades. Participan 1.177 consumidores adultos, las ventas durarán hasta octubre de 2028 y el estudio concluirá a finales de 2029.
¿Vender cannabis en farmacias reduce el mercado negro?
En parte, sí. A los seis meses, el 51% de los participantes con acceso había comprado en farmacia, pero un 40% también recurrió al mercado ilegal, a menudo en la misma semana. Los precios del estudio se fijaron deliberadamente por encima de los de la calle para medir cómo influye el coste en la elección.
¿Por qué el piloto suizo aplica un impuesto tan alto?
SCRIPT grava la flor y la resina con 3 a 4 francos suizos por gramo, entre el 30% y casi el 50% del precio final. El objetivo es observar un nivel fiscal elevado en condiciones reales antes de aprobar la ley. Así los reguladores pueden medir su efecto sobre el consumo y la protección juvenil.
¿Qué se encontró en las muestras de cannabis ilegal analizadas?
De 127 muestras ilegales analizadas por la Universidad de Berna, nueve contenían cannabinoides sintéticos, siete de ellas de resina. La potencia variaba muchísimo: resinas de hasta el 46% de THC y un e-líquido del 79%. Casi ningún consumidor acertó al estimar la potencia de lo que compraba.
¿El acceso legal al cannabis aumentó los problemas de salud?
Por ahora no hay señales de ello. En los primeros seis meses se registraron 26 eventos adversos graves en el grupo con acceso y 25 en el de control, una diferencia mínima. Los eventos psiquiátricos también fueron similares. Los investigadores advierten que las muestras son pequeñas para sacar conclusiones definitivas.
¿Qué productos de cannabis se venden en las farmacias de SCRIPT?
El catálogo incluye flor, resina, e-líquidos para vaporizar y tinturas orales. La variedad más vendida fue Blue Mint Cookies, con un 18% de THC. También se venden vaporizadores y e-joints desechables. Está previsto añadir más variedades de flor, un aceite de cannabis y comestibles adaptados al futuro marco legal suizo.




