Casi dos millones. Entre junio de 2025 y mayo de 2026 se dispensaron en Inglaterra 1.967.268 productos de cannabis medicinal sin licencia mediante receta privada, según datos de la NHS Business Services Authority analizados por la agencia Press Association. Es casi el triple que en 2024. La cifra importa porque retrata un sistema público que no está cumpliendo su función: miles de pacientes acuden a clínicas privadas para acceder a un tratamiento que es legal desde hace años. ¿Por qué tantos pacientes tienen que pagar de su bolsillo?
Un tratamiento legal que el sistema público casi no receta
El cannabis medicinal es legal en Reino Unido desde noviembre de 2018. Desde entonces, los médicos especialistas pueden recetar productos derivados del cannabis. En la práctica, casi nadie lo consigue a través del NHS, el servicio público de salud británico, financiado con impuestos y gratuito en el punto de atención. El propio NHS lo admite en su web: «Es muy poco probable que muchas personas en Inglaterra obtengan una receta del NHS para cannabis medicinal».
Los números lo confirman. A finales de 2025, solo seis pacientes habían recibido una receta del NHS para productos de cannabis de espectro completo. Se llaman así los productos que conservan el conjunto de cannabinoides, terpenos y otros compuestos de la planta, no un único principio aislado. Seis pacientes en siete años de legalidad.
Ese hueco lo ocupa la receta privada. Es la prescripción que emite un médico especialista fuera del NHS, en una clínica privada, y cuyo coste asume el propio paciente. La NHS Business Services Authority es el organismo del Departamento de Salud británico que gestiona plataformas y servicios de apoyo al sistema sanitario. Sus registros muestran que el acceso privado no deja de crecer: casi dos millones de productos dispensados en Inglaterra en solo doce meses.
La evolución de las recetas privadas, año a año
Los datos miden artículos dispensados. Un artículo es cada producto que aparece en una receta y que la farmacia entrega. No equivale a un paciente, porque una misma persona puede recibir varios artículos al año. Aun así, la tendencia en Inglaterra no deja lugar a dudas:
| Periodo | Artículos de cannabis sin licencia en receta privada | Variación aproximada |
|---|---|---|
| 2023 | 282.920 | — |
| 2024 | 659.293 | +133 % |
| Junio 2025 – mayo 2026 | 1.967.268 | Casi el triple que en 2024 |
Hay un matiz: el último periodo no coincide con el año natural, sino que va de junio a mayo. La comparación con 2024 es orientativa. Pero la magnitud del salto no depende de unos pocos meses de desfase. En apenas tres años, el volumen se ha multiplicado casi por siete.
¿Qué hay detrás? Pacientes que no encuentran respuesta en el sistema público y recurren a clínicas privadas especializadas. Esta vía ya está consolidada y crece año tras año sin que el regulador ofrezca una alternativa pública real.
Flores, aceites y gominolas: qué productos se recetan
Si te preguntas qué formato domina, la respuesta es la de siempre: la flor. Tres de cada cuatro artículos dispensados en Inglaterra entre junio de 2025 y mayo de 2026 fueron cogollos secos de cannabis, es decir, la parte floral de la planta, lista para vaporizar. Eso supone alrededor de 1,47 millones de productos.
El cuarto restante se reparte entre varios formatos:
- Cartuchos de vapeo líquido: extractos para vaporizadores, de efecto rápido y dosificación cómoda.
- Aceites y gotas: extractos que se toman por vía sublingual u oral, con un efecto más lento y prolongado.
- Gominolas: comestibles con dosis predefinida, pensados para quien no quiere inhalar.
El predominio de la flor dice mucho. El paciente británico busca la planta completa, con su perfil de cannabinoides y terpenos intacto, y no solo moléculas aisladas. Aquí la genética lo es todo. La calidad, la estabilidad y la consistencia de cada variedad determinan si el efecto será el que el paciente necesita. En Shottas® lo tenemos claro desde el primer día: sin una buena genética, no hay buena flor.
Advertencias oficiales sin reformas: ¿preocupación real o postureo?
Estos datos se han publicado en plena campaña de algunos miembros del Gobierno británico para advertir a los pacientes sobre las recetas privadas y los productos sin licencia. Son productos que no cuentan con autorización de comercialización de la MHRA, la agencia británica del medicamento, y que solo pueden recetarse bajo la responsabilidad de un médico especialista. Casi todo el cannabis medicinal que se dispensa en Inglaterra entra en esta categoría.
El problema es evidente. Alertar sobre el auge del acceso privado sin reformar el programa público es señalar el síntoma y esconder la causa. Si solo seis pacientes han conseguido cannabis de espectro completo a través del NHS en siete años, ¿adónde se supone que deben ir los demás? Esa preocupación, sin medidas que mejoren el acceso regulado, suena más a propaganda que a política sanitaria.
Los casi dos millones de productos dispensados en Inglaterra en doce meses representan a personas con dolor crónico, ansiedad, insomnio u otras patologías que han decidido no esperar más. Los pacientes merecen algo mejor que advertencias: un sistema que funcione. Y desde nuestra comunidad lo seguiremos diciendo alto y claro.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas recetas privadas de cannabis medicinal se emitieron en Inglaterra en el último año?
Entre junio de 2025 y mayo de 2026 se dispensaron en Inglaterra 1.967.268 productos de cannabis medicinal sin licencia mediante receta privada, según la NHS Business Services Authority. La cifra cuenta artículos dispensados, no pacientes. Supone casi el triple que en 2024, cuando se registraron 659.293 artículos.
¿Es legal el cannabis medicinal en Reino Unido?
Sí. Desde noviembre de 2018, los médicos especialistas británicos pueden recetar productos derivados del cannabis. Sin embargo, el acceso a través del servicio público de salud es mínimo. Por eso la mayoría de los pacientes recurren a clínicas privadas y pagan ellos mismos tanto la consulta como el tratamiento.
¿Por qué es tan difícil conseguir cannabis medicinal a través del NHS?
El propio NHS reconoce en su web que muy pocas personas en Inglaterra obtendrán una receta pública de cannabis medicinal. A finales de 2025, solo seis pacientes habían recibido productos de espectro completo por esta vía. Las directrices restrictivas y la falta de reformas mantienen el acceso público prácticamente bloqueado.
¿Qué tipo de productos de cannabis se recetan más en Inglaterra?
La flor seca de cannabis domina claramente: representa tres de cada cuatro artículos dispensados con receta privada, unos 1,47 millones de productos en doce meses. El resto se reparte entre cartuchos de vapeo líquido, aceites, gotas sublinguales y gominolas con dosis predefinidas, pensados para quienes prefieren no inhalar.
¿Qué significa que un producto de cannabis medicinal sea «sin licencia»?
Significa que no tiene autorización de comercialización de la MHRA, la agencia británica del medicamento. Aun así, un médico especialista puede recetarlo bajo su responsabilidad clínica. La gran mayoría del cannabis medicinal dispensado en Inglaterra, incluida la flor, pertenece a esta categoría de productos sin licencia.




